Los diez pecados a cometer en la mesa

Sentarse en torno a una mesa, o mesita, a disfrutar de una de las comidas del día siempre es un momento de desconexión, cuando eliges compartirlo con alguien, más. Al hacerlo solo, es común convertirlo en un mero trámite más del día. Compartir es…¿vivir?, es compartir y todo lo que ello conlleva; es hablar y escuchar, reír o quizá discutir, pero utilizar la lengua y la cabeza en favor del diálogo, seguro. Bueno, siempre existirán aquellos a los que no les gusta hablar con su compañero de tenedor, gente hay para todo.

Sí, es verdad que tener una animada charla es precioso y gratificante pero, ¿cuando el(los) compañero(s) no son los deseados?, mal, muy mal. Aquí van los diez pecados dignos de castigo que una persona puede cometer en la mesa:

1. Hablar demasiado, y hacerlo de forma compulsiva sin escuchar al(los) otro(s).

2. Quejarse continuamente de la comida, esto solo se verá justificado en caso de que la comida sea realmente incomestible.

3. Comer más de lo que corresponde en aquellos platos para compartir, y por consiguiente dejar a otro(s) con menos; o comer demasiado deprisa sintiéndote obligado a engullir si no quieres pasar hambre.

4. No pararse ni un segundo a degustar, demostrando que podrías estar comiendo paja que lo mismo sería.

5. Ser pesado con el(los) camarero(s), pasándose de listo o de enrollado.

6. Echarse el discurso acerca del vino que estáis tomando como si fuese el propio viticultor.

7. Hacer fotos de absolutamente todos los platos o prestar más atención al móvil que a quien está contigo, a excepción de aquellos que lo deban hacer por cuestiones laborales o de urgencia.

8. Llevarse las sobras poniendo a tus chuchos como escusa, cuando todos sabemos que es para consumo humano.

9. Dejar la mitad del plato, se perdonará si: está muy malo, te encuentras indispuesto o si te has pasado con las cantidades anteriores. Dejar por dejar, mal.

10. Comer con la boca abierta. Fatal.

Si tu acompañante comete varios de estos pecados (esperemos que no todos),  te recomiendo con toda buena intención que lo cambies por otro u optes por el monólogo en la mesa.

Ah!, se me olvidaba el más importante: no apoyes los codos 😉 .

Anuncios

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Juan Carlos dice:

    Me he reído con los pecados que cuentas no se deben cometer en la mesa. Los puntos 4,5,8 y 10 son geniales por mucho que nos pese. ¿Y el prestar mas atención a los platos de los otros que al tuyo propio y a la conversación del vecino para no hablar con tu compañero?

    1. Si,también se acepta claro. Cada uno tendrá sus 10 imperdonables.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s