Placeres de la vida

Los domingos, los campos de trigo, la mirada de los niños, los manteles de lino, el sonido al servir la primera copa de vino y el buen vino, las conversaciones inesperadas, los misterios que la gente esconde, los cereales, la crema de manos, que se te haga de noche en la playa, las sábanas limpias, Roma, los aeropuertos, la comida japonesa y los ojos rasgados.

El olor a humedad, los horarios a la contra del mundo, el queso, la lealtad, las palabras bien escritas, los indios americanos, las piñas, la delicadeza y la elegancia, las comidas con mucha gente y las cenas con él, mi padre dibujando en el mantel de papel, el pomelo, dormir con las olas, los hoteles, los desayunos y el café, la gente positiva, esperar correo y que llegue, los nervios.

La decoración inglesa, la respiración de un bebé, los restaurantes y sobre todo aquellos en los que te sirven el pan caliente, los marineros, la gente apasionada, caminar, las pastas de té, no acordarme del día de la semana, la miel, las bolas terráqueas, los 25 grados, el otoño y los calcetines gordos, correr, la emoción de volver a casa, la primavera, las tazas, los brazos, la canela.

Maravilloso trabajo de la fotógrafa Vanessa Rees tomadas en la ciudad de New York. Os recomiendo que visitéis su blog, es una delicia.

Todo lo anterior, placeres de la vida. Será curioso releer esta lista dentro de un par de años y que me sorprendan ciertas cosas que aparecen en ella. Añadiré otras que creeré eternas, pero es lo bueno de las personas, el poder evolucionar y cambiar de opinión, ¿por qué ser de ideas y gustos fijos?.

Anuncios

7 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Juan Carlos Perez Usandizaga dice:

    Leo despacio. Vuelvo a enchufar el ordenador, busco tu última entrada y vuelvo a leerla. Busco recordar algunos de los momentos que citas en tu lista, y de algunos sí que doy fé. El mundo abierto a las sensaciones y a los sentimientos que dejan huella. Muy bello.

    1. AGUSTÍN SESEÑA VALTIERRA dice:

      Los placeres de la vida. No están todos los que son, pero sí son todos los que están. Abrirse a las sensaciones y sentimientos tamizados por recuerdos lejanos.

      1. Rocío Correa Gasca dice:

        Saludos desde México Agustín y de acuerdo con los recuerdos lejanos, son placeres de la vida que nos regaló la vida y no merecen soltarlos dejarlos…

  2. Juan Carlos Perez Usandizaga dice:

    ¡Cuánta delicadeza y abandono aparente en las fotos que añades en tu artículo!. Así es como nos gustaría vivir, con los placeres del gusto entre nuestras tareas diarias.

  3. esther dice:

    Vuelvo a encontrarme con tu precisión y sencillez para transmitir sentimientos y emociones. Me ha sorprendido lo del globo terráqueo porque es algo que me gusta tener siempre a mano.

  4. Elsa dice:

    Qué bonito leer tus recuerdos de verano, y ver que compartimos muchos de ellos!
    Y ser consciente de que hay tantos pequeños grandes placeres que están al alcance de nuestra mano día a día… sólo hace falta valorarlos y paladear el regalo de la vida, ya sea en la sonrisa sincera de un niño o en un café y pintxo a mediamañana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s