Cómo catar un vino sin ninguna complicación y con mucho gusto 

Cuando catas un vino te enfrentas a ti mismo, a tu conocimiento y al desarrollo de tus sentidos. Por supuesto que no es un ejercicio puramente técnico sino que en él intervienen multitud de factores psicológicos como tu estado de ánimo (que hayas dormido poco o mal, que te duela la tripa, que estés nervioso … ), así como tu entorno, porque no es lo mismo catar en un sitio tranquilo con la luz adecuada que hacerlo en uno en el que no para de pasar gente, en el que escuchas a tus compañeros con dificultad o en el que la música es terrorífica. Pero incluso esto se va entrenando.

cata vinos

Los orígenes de la figura del catador se remontan al siglo XIV, cuando el rey francés Carlos IV -el Hermoso- fundó el cuerpo de Courtiers-Gourmets-Piqueurs de Vins, compuesto por comerciantes y tratantes de vino, así como por gourmets. Pero fue con Napoleón cuando este cuerpo se especializó en la cata de vinos con el objetivo de detectar adulteraciones y luchar contra el fraude. A los actuales ya les conocemos, esos profesionales que forman su particular bodega, que asesoran de acuerdo a su criterio y al del cliente, que se encargan de que el vino llegue a tu copa en perfectas condiciones y que lo puedas disfrutar a su justa temperatura y tempo.

Pasos a seguir en una cata de vino

Lo positivo es que se trata de un ejercicio que se puede llevar a cabo donde te de la gana, procurando siempre que sea un lugar donde dispongas de todo lo necesario, claro: abridor, copas, cubitera -por si hubiese que mantenerlo en frío-, escupidera si vas a catar varios vinos, hoja de cata si lo pretendes hacer de forma profesional, agua o pan para limpiar la boca, y alguna cosa más de menor importancia. Ahora, con todo dispuesto y el vino en la copa, empezamos:

1- Ver el vino:

Mejor hacerlo sobre un fondo blanco e inclinarlo ligeramente para apreciar el color y el degradado. Es importante reparar en la limpieza, la brillantez, la intensidad del color y, si las tuviera, las burbujas.

como catar vino

2- Olerlo en reposo:

Primero es más apropiado hacerlo sin haberlo movido para captar aromas que, de otra forma, no sacarías, porque en cuanto el aire en movimiento entra en la copa el olor cambia drásticamente.

> En este paso se detecta a la perfección si el vino tiene corcho, si es así y tiene una presencia realmente intensa, no queda otra que devolverlo.

3- Moverlo y olerlo de nuevo:

Aquí llega el momento que más vergüenza suscita entre los catadores principiantes, porque se suele tener miedo a no saber hacerlo bien. Inseguridades fuera, lo importante es hacerlo lo mejor que uno sabe y, sobre todo, disfrutarlo. Un pequeño giro de muñeca hacia donde te resulte más fácil y listo.

En este punto lo bonito es sumergirse en sus aromas, realizar pequeñas inhalaciones profundas y otras más suaves, y dejar que te vayan llegando los recuerdos. De esta forma vamos abriendo las carpetas de los aromas que hemos sentido a lo largo de nuestra vida: la hierba recién cortada, la cáscara del limón, las hojas de laurel, el chocolate de la merienda, la cáscara de plátano o incluso el pis del perro. Cada uno de ellos, nos traslada a un lugar concreto y hace nacer en nosotros un sentimiento. Pero lo realmente divertido viene cuando lo que hueles no lo puedes identificar con nada, porque entonces te lleva a estrenar una nueva carpeta que se quedará contigo para siempre.

Esta parte de la cata me parece la más bonita e interesante, momento en el que se demuestra el verdadero carácter de un vino, con su terreno, su clima y las manos de quienes han trabajado en él.

pasos cata vinos

4- Probarlo:

Último paso, en el que se confirmarán tus sospechas o cuando lo que captes haga trizas la idea que has ido formándote. Se trata de tomar un pequeño sorbo y “pasear” el líquido por la lengua para que llegue a todas las papilas gustativas. Antes de tragarlo puedes airear el vino, o lo que es lo mismo, sorber un poco al aire, con cuidado de que no se te caiga 😉 . De esta forma lo “masticas” y desgranas todos los sabores que pueda tener, así como la astringencia y persistencia (los segundos que se mantiene vivo en tu paladar y comienzo de la garganta).

catar vino bien

Ahora que has seguido religiosamente todos los puntos de la cata, ¿cómo sé si un vino es bueno o malo?. Esa respuesta sólo la tienes tú, depende de tu juicio, de lo que para ti sea la calidad en el vino, etc. Lo fundamental es que esté en buenas condiciones, esto es, que no esté picado o avinagrado, muerto o con falta de fuerza, ni que tenga corcho, como hemos apuntado anteriormente, porque el sabor que deja este material mata toda la personalidad que pudiera tener. Como igual de importante es que su sabor esté equilibrado: ni demasiada acidez, demasiada maduración, madera o alcohol. El gusto es algo tan personal que no hay unos parámetros a seguir para conformarlo. De todas formas, y como en todas las disciplinas, hay referentes catadores a los que poder seguir la pista y de los que aprender como Robert Parker Jr.(Wine Advocate), James Suckling (Wine Spectator) o Michael Schuster (World of Fine Wine).

Pero, sobre todo y todas las cosas, relájate, deja a un lado la seriedad y permite que sea el vino el que te lleve. Al final es cuestión de práctica y ten por seguro que, si te gusta, el resto vendrá solo.

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