Cinco días en mi ciudad

El viernes perdía el avión. Estaba atascada entre el tráfico inglés, a veces puede ser exasperante. Pero llegué, cogí el vuelo y volé al sur. Estoy de nuevo en el mismo espacio de siempre, las mismas puertas, las mismas miradas y los olores no cambian. El sábado subí a una montaña para comer marisco. El…